Convivir con la naturaleza (foto de Jaime Cristóbal López)

jueves, 3 de enero de 2013

PRODUCTOS CANCERIGENOS

¿Alguna vez te has preguntado que alimentos deberían ser evitados por aquellos con alto riesgo de cáncer? Podemos empezar identificando los alimentos causantes de cáncer una vez sepamos que ingredientes en nuestros alimentos son cancerígenos. Algunos de esos ingredientes son aditivos alimentarios y productos químicos usados para mejorar el sabor, mientras otros son usados solo por la apariencia, o para aumentar la vida del producto en las estanterías. La clave para evitar los alimentos que causan cáncer es saber que ingredientes son cancerígenos – o promotores del cáncer – y entonces asegurarnos de que siempre leemos las etiquetas para poder siempre evitar consumir dichos ingredientes.
Comida Chatarra
Comida Chatarra
Los tumores se desarrollan, en parte, mediante el aporte de azúcar en el riego sanguíneo. Si comes muchos “snacks” azucarados, cargados de carbohidratos simples, estás cargando tu riego sanguíneo con la energía química que necesitan las células cancerígenas (y los tumores) para proliferar. No existe sistema biológico que pueda vivir sin combustible para sus procesos químicos, incluyendo las células cancerígenas.
Por ello, una de las estrategias a seguir en cualquier dieta anti-cáncer es la de llevar una dieta alimenticia baja en glucosa. Eso significa NADA DE AZÚCARES REFINADOS… nunca! Nada de grano refinado (harina blanca, por ejemplo), nada de usar cantidades de edulcorantes, y evitar para toda la vida el tomar refrescos con gas azucarados. Además de dejar morir de hambre a los tumores, al comer alimentos bajos en azúcar, y evitar los carbohidratos simples, también mantendrás tu peso a raya, mientras previenes los desórdenes de azúcar en la sangre, tales como la diabetes tipo 2.
Lo que hay que evitar en las etiquetas: sirope de maíz (alto en fructosa), azúcar, sacarosa, harina blanqueada enriquecida, arroz blanco, pasta blanca, pan blanco, y otros alimentos “blancos”.

Los peligros de los aceites hidrogenados.
Los aceites hidrogenados y parcialmente hidrogenados – otro peligro – son desarrollados a partir de elementos naturales que de otra manera serían inofensivos. Para hacerlos hidrogenados, los aceites son calentados en presencia del hidrógeno y catalizadores metálicos.

Este proceso ayuda a prolongar la vida del aceite, pero al mismo tiempo crea GRASAS TRANSGÉNICAS, que solo deben ser incluídas en las etiquetas si el alimento contiene más de 0,5 gramos por ración. Para evitar poner las grasas transgénicas en la lista, o para poder decir que son “libres de grasas transgénicas” en la etiqueta, los fabricantes simplemente ajustan el tamaño de las raciones hasta que el contenido en grasas transgénicas cae por debajo de los 0,5 gramos por porción individual.
Así es como están las etiquetas en los alimentos hoy en día, con porciones individuales que esencialmente equivalen a un solo bocado de comida. No es lo que se dice una “ración”, no?
Además de ser un factor causante de cáncer, las grasas transgénicas provocan enfermedades del corazón, interrumpen los procesos metabólicos y causan el antiestético “flotador”, que atrapa a los órganos y presiona al corazón. Los ácidos grasos esenciales que el proceso de hidrogenado destruye, son responsables de un gran número de procesos en nuestro cuerpo. Cuando las grasas transgénicas reemplazan a estos ácidos grasos, ocupan el mismo espacio, sin hacer el mismo trabajo.
La parte “ancla” del ácido graso está en su sitio, (por eso el cuerpo reconoce el ácido graso y lo pone a trabajar), pero la parte químicamente activa del ácido graso es retorcida, deformada, y ha perdido partes vitales.
Después del proceso de hidrogenado, el ácido graso no puede funcionar bioquímicamente de la misma manera. Cosas como la función cerebral, hormonas, función glandular, transporte de oxígeno, función de la pared celular (mantener cosas dentro o fuera de nuestras células), y la operación del tracto digestivo (uniendo nutrientes y bloqueando alérgenos), son afectados negativamente.
Los fabricantes de alimentos no nos dicen esto en la etiqueta del producto, por supuesto. Nuestro cuerpo necesita ácidos grasos esenciales, y estamos programados para seguir comiendo hasta que los conseguimos. Si solo comes grasas transgénicas, nunca te sentirás totalmente saciado, porque tu cuerpo nunca conseguirá los ácidos grasos que necesita para sus funciones esenciales.
Como el cáncer necesita un nivel alto de azúcar, y bajos niveles de oxígeno, una persona con mucha grasa en la barriga que no puede dejar de comer esas galletas y pastelitos llenos de grasas transgénicas (y con mucha harina blanca y azúcares simples), presenta el ambiente ideal para el desarrollo del cáncer.

El factor Acrilamida.
Como las grasas transgénicas se forman normalmente durante el proceso de freír los alimentos, también deberíamos hablar de las acrilamidas. Las acrilamidas no son añadidas a los alimentos, se crean durante el proceso de freír. Cuando los alimentos que tienen almidón son sometidos a altas temperaturas, se forman las acrilamidas. Un estudio sueco descubrió que las acrilamidas causan cáncer en ratas, y se están llevando a cabo mas estudios que confirman que también causan cáncer en humanos.
Nitritos y nitratos
Las empresas alimenticias añaden nitrito de sodio a algunos alimentos a propósito.
Este carcinógeno se añade a las carnes procesadas, hot dogs, bacon, y cualquier otra carne que necesite un color rojizo para parecer “fresca”. Hace décadas, cuando las carnes eran conservadas, se hacía con sal. Pero a mediados del siglo XX, los fabricantes empezaron a usar nitrito de sodio para la conservación comercial. Este elemento químico es responsable de el color rosado de la carne, a lo cual se han acostumbrado los consumidores.
Aunque hoy en día el uso de refrigeración es mayormente lo que protege a los consumidores del botulismo y las bacterias, los fabricantes siguen añadiendo nitrito de sodio para hacer que la carne parezca rosada y fresca.
Los nitritos por sí mismos no son el problema. La gente ingiere mas nitritos de los vegetales que de la carne, de acuerdo con la investigación realizada por la Universidad de Minessota. Durante el proceso de digestión, sin embargo, el nitrito de sodio se convierte en nitrosamina, y ahí es donde comienzan los problemas con el cáncer. La nitrosamina es un carcinógeno, pero como no es técnicamente un ingrediente, su presencia puede ser fácilmente pasada por alto en el envase.
También encontramos nitrosaminas en alimentos encurtidos, fritos, o ahumados; en cosas como la cerveza, el queso, los subproductos de pescado, y el humo del tabaco.
Conocer todos estos ingredientes no significa que símplemente hay una “lista corta” de alimentos que hay que evitar. Hay que estar vigilantes y leer las etiquetas constántemente.

Aquí están los cinco peores infractores:
  • Perritos Calientes: La Coalición para la Prevención del Cáncer recomienda que los niños no coman más de 12 perritos calientes al mes, debido al riesgo de cáncer. Si de todas maneras los vas a tomar, busca aquellos que no tengan nitrito de sodio entre sus ingredientes.
  • Carnes procesadas y bacon: Estas carnes casi siempre contienen el mismo nitrito de sodio que los perritos calientes. Se pueden encontrar algunos sin nitritos, pero tendrás que buscarlos en tiendas de alimentos naturales o herboristerías. El bacon también es alto en grasa saturada, que contribuye al riesgo de cánceres diversos, incluyendo el cáncer de mama. El limitar el consumo de carnes procesadas y grasas saturadas también beneficia al corazón.
  • Donuts: Los donuts contienen aceites hidrogenados, harina blanca, azúcar, y archilamidas. En esencia, son uno de los peores alimentos cancerígenos que puedas comer. La revista Reader’s Digest llama a los donuts “desastrosos” como alimento para el desayuno, y muchos expertos están de acuerdo en que son probablemente una de las peores maneras de empezar el día.
  • Patatas fritas: Las patatas fritas están hechas con aceite hidrogenado y frito a altas temperaturas. Algunas cadenas de comida rápida incluso añaden azúcar a sus patatas para hacerlas más irresistibles. No solo bloquean las arterias con grasas saturadas y grasas transgénicas, también contienen acrilamidas. Deberían llamarse “patatas cancerígenas”.
  • Papas (patatillas) galletas saladas, cookies: Éstas generalmente contienen harina blanca y azúcar, así como grasas transgénicas, pero no basta con buscar estos ingredientes en la etiqueta; de hecho tienes que “decodificar” la lista de ingredientes que los fabricantes de alimentos utilizan para engañar a los consumidores. Esto se hace escondiendo los ingredientes (como esconden el Monosodio de Glutamato en el extracto de levadura, o trampeando con las porciones individuales, para poder decir que el alimento está libre de grasas transgénicas, incluso cuando sí las contiene).
Además de evitar estos alimentos, que mas pueden hacer los consumidores para reducir el riesgo de cáncer? Lo principal es simple:
  • Comer alimentos no procesados o industriales, y basar la dieta principalmente en plantas.
  • Consumir alimentos que tengan grasas omega 3 y otros ácidos grasos esenciales.
  • Comer muchas frutas y verduras, muchas de las más comunes tienen conocidas propiedades anti cancerígenas.
  • Hacer ejercicio vigoroso regularmente, ya que los tumores no pueden prosperar en ambientes altamente oxigenados.
  • Mantener estables los niveles de azúcar, para evitar convertirse en un “buffet-coma-todo-lo-que-pueda” para las células cancerígenas.
  • Consumir alimentos altos en vitamina C natural, un nutriente que impide la conversión del nitrito en nitrosamina, y promueve una función sana del sistema inmunitario.
  • Asegurarse de conseguir las cantidades adecuadas de la gran arma contra el cancer, la vitamina D, a través de la exposición controlada al sol (sobre 10 a 15 minutos cada día, si se tiene la piel clara, o hasta diez veces más si se tiene la piel oscura.)
  • Mantener un buen nivel de hidratación, para asegurarse de que el cuerpo se libera de las toxinas. Evitar fumar y no usar perfumes, cosméticos y productos de aseo personal convencionales (asegurarse de que son de origen totalmente natural), ya que prácticamente todos contienen elementos químicos cancerígenos.
La prevención del cáncer es bastante simple. Incluso la Organización Mundial de la Salud dice que el 70% de los cánceres pueden ser prevenidos con simples cambios en la dieta y el estilo de vida. La verdad es que la mayoría de la gente se produce cáncer a sí misma a través de los alimentos, bebidas, y productos que eligen consumir. En mi opinión, más del 90% de los cánceres son fácilmente evitables.
Por cierto, no encontráis interesante el hecho de que la industria del cáncer no tenga absolutamente ningún interés en insistir a la gente que eviten el nitrito de sodio, o que dejen de usar productos para el cuidado de la piel que causan cáncer, o que tomen más el sol para prevenir el cáncer con vitamina D? Como se puede leer en otros artículos míos, creo firmemente que la industria del cáncer no tiene absolutamente ningún interés en prevenir el cáncer, y que su interés principal es el tratamiento del cáncer por beneficio económico. Esta visión es generalmente compartida por notables expertos en cáncer, como el Dr. Samuel Epstein, y el Dr. Ralph Moss. (Ver http://www.preventcancer.com/ para saber más sobre el Dr. Epstein.)
 

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